ESTE ESCRITO ES PARTE DE UN TRABAJO QUE MI CARNAL EL TRONQUITO (CARLOS PÈREZ HERNÀNDEZ) REALIZÒ COMO PARTE DE SUS ACTIVIDADES VINCULADAS A LA MAESTRÌA QUE ACTUALMENTE ESTUDIA EL MUY CABRONAZO, APRECIENLO Y OPINEN POR FAVOR, LE HARÀ MUCHO BIEN LEER SUS OPINIONES, MUCHÌSIMAS GRACIAS!!!
“Cuento – tipos de personalidad”
POR CARLOS PÈREZ HERNÀNDEZ.

El cuento se reconoce primariamente por ser un relato de corta extensión, que por lo tanto necesariamente ha de involucrar un número reducido de personajes, y ha de transcurrir en un espacio muy delimitado y en un período de tiempo relativamente breve. De acuerdo a esta definición realizare un cuento con tres historias, cada una corresponderá a la teoría general de los autores que escogí en la tarea anterior. Al término de cada historia comentare los temas sobre el tipo de personalidad que puede favorecer a la integración del grupo, su liderazgo y desintegración.

Érase que se era una vez, en un reino muy lejano vivían tres príncipes, cada uno contaba con su propio castillo y con un destino trazado, cada uno de ellos debía convertirse en caballero, guerrero con habilidades y armas necesarias para proteger a su reino. Sus vidas transcurrían de manera tranquila hasta que cumplieron la edad en la cual tenían que cumplir con su destino, el cual era trazado por tres brujos: Jung, Freud y Skinner. Cada brujo representaba la vida de distinta forma, y el destino que le tocara dependía del brujo que lo diseño.
Al primer príncipe le toco Jung, su destino, o como el lo llama su self, sería forjado a partir de la exploración del “espacio interno”, en un tiempo y espacio determinado, todo en sincronía con lo que debía de pasar. Su mejor arma sería el conocimiento de las representaciones sociales, el simbolismo. En esta exploración el primer príncipe tendría que enfrentarse con el dragón llamado inconsciente colectivo, cuya fuerza son los arquetipos, la cual reside en la experiencia de los seres humanos; un tipo de conocimiento con el que todos nacemos y compartimos. Para lograr su objetivo el príncipe debía hacer una introspección buscar un perfeccionamiento (self), confrontando su persona, esa mascara o escudo, y su sombra, la parte más instintiva del príncipe, con los arquetipos del “inconsciente colectivo”.

Usando los principios de los opuestos, equivalencia y entropía logro trascender convirtiendo su self en ENTP (Extroversión intuitiva con pensamiento), obteniendo así las características necesarias para regir en su reino. No fue la única vez que se enfrento a ese dragón y jamás dejo de crecer interiormente, vivió feliz y triste pero siempre buscando un equilibrio.
A partir de la tipología de personalidad de Jung, considero que la mejor para lograr una integración de un jefe con su grupo de trabajo sería principalmente la extrovertida ya que prefieren el mundo externo de las cosas, las actividades y las personas, utilizaría este mismo para el liderazgo directivo que se basa en decir a los subordinados lo que tienen que hacer y cómo deben de hacerlo. El jefe es el que delimita y establece la tarea, los tiempos, el ritmo. Dirige con firmeza y mantiene una forma de hacer las cosas, y establece lo que tiene que hacer cada trabajador en base a sus capacidades y funciones.
Para el liderazgo participativo podría ser una persona que tuviera un equilibrio entre lo extrovertido y lo introvertido, ya que este estilo analiza con los trabajadores la toma de decisiones, se necesita tener un líder que pueda tener la madurez para aceptar la opinión de los demás.
De acuerdo con Jung una persona que no pudiera mantener un equilibrio entre las fuerzas de los opuestos, lo bueno y lo malo, el arquetipos como jefe y empleado, y perderse en un solo rol podría causar problemas dentro del grupo, perder la confianza y el respeto de los demás, posiblemente los trabajadores no se identificarían con él y esto acarrearía conflictos desde lo laboral a lo personal.

El segundo príncipe recibió la visita del brujo Freud en un sueño, ahí le presento la travesía que debía realizar para poder cumplir con su destino. Caminando a través de imágenes fálicas, la presencia del padre y de la madre, junto con muchas pulsiones de vida y muerte nuestro príncipe debía atravesar cinco reinos, cada uno tenía su propio ecosistema y tocaban una parte determinada del cuerpo del príncipe: El mar de la oralidad, El bosque Anal, la selva Fálica, las dunas de la Latencia y la ciudad Genital.
Al principio la única fuerza del príncipe era el “ello”, una fuerza llena de impulsos, necesidades y deseos básicos, conforme se va enfrentando a las dificultades de los reinos el príncipe iba generando una nueva piel que en parte cubría al ello, el superyó representaba los pensamientos morales y éticos, un concepto de quien pensamos deberíamos ser. Esta piel cubría al ello por dentro y generaba una vista hacia fuera presentando su yo, que reaccionaba con base en la realidad, el superyó y las necesidades del ello.
Para lograr los embates de estas tres entidades el príncipe fue aprendiendo técnicas para defenderse, así la negación, la represión, el aislamiento, el desplazamiento, la agresión, la proyección, la introyección, la identificación, la regresión, la sublimación y con muchas más el príncipe logro sortear los cinco reinos, no sin llevarse heridas de cada uno de los momentos que paso, las cuales dejarán huella en él durante toda su vida.

Para el príncipe su aventura duro más de doce años, y al despertar se dio cuenta de que había cambiado, tenía una personalidad, deseos y frustraciones, pero con suficientes armas para soportar la pérdida o la represión de esos deseos. Así vivió muchos años, fue un rey comprometido con los deseos de los demás, pero siempre tomando en cuenta lo que la realidad le permitía.
En cuanto a la teoría freudiana, la personalidad es algo que esta en constante conocimiento de uno mismo, algunas situaciones pueden despertar elementos inconscientes y atraerlos al presente.
La integración de un jefe con su grupo estaría basado en la conformación de los diferentes “yo”, a través de identificaciones con el jefe y como los objetivos de la empresa ayudan a cubrir las necesidades pulsionales de los miembros del grupo. Posiblemente una persona con tendencias obsesivas podría realizar un buen liderazgo directivo a partir de ser muy organizado y dirigido al logro de objetivos.
Para el participativo tendría que tener caracteristicas que le ayudaran a dejar el control en manos de alguien más, lo cual sería muy difícil si la persona es muy obsesiva con su trabajo, se tendría que mantener un equilibrio entre las necesidades del trabajo y las personales.
Una personalidad que pudiera causar conflictos en un lugar de trabajo, a mi parecer, sería el neurótico, ya que para poder realizar el manejo de personal ese carácter nervioso pudiera causar desconfianza en los subordinados.
Skinner fue el brujo que se encontró con el último de los príncipes. Para Skinner todo podía ser condicionado, de la misma forma en de que las personas operaban, modificaban la realidad, la realidad también podía modificarlos. Entonces llevo al príncipe a otra realidad donde el brujo tenía el control sobre todo lo que pasaba o lo que podía pasar. Donde a través de diferentes estímulos debía obtener comportamientos de un rey.

Así, a través de varios intentos, el comportamiento gracias a los estímulos reforzadores, negativos y positivos, provocaron que el príncipe comenzara a comportarse como un gran líder. El modelado de la conducta del príncipe consistió en extinguir los comportamientos que no sirvieran para el manejo del reino, sustituyéndolos por empatía, apertura, emocionalidad, estabilidad en todos los aspectos y escrupulosidad.
En este caso las habilidades de personalidad estarían determinadas por las necesidades del grupo de trabajo, conociendo estas necesidades, el líder, mediante dinámicas, podría crear un ambiente en el cual se condicionara a los miembros a reaccionar de la manera esperaba para el trabajo. Para los liderazgos participativos y directivos se presentaría estímulos, que cubrieran alguna de las necesidades de los empleados, hasta que se creara el comportamiento esperado. Ya sea para darles confianza a los empleados para dar opiniones (participativos) o para que los empleados sigan las indicaciones conforme a lo que se pretende realizar (directivo).
Los estímulos tendrían que ser bien estudiados y entendidos para que a quienes van dirigidos no confundan el objetivo de los mismos. Algo que podría causar conflicto en una empresa podría ser el uso de castigos, ya que según Skinner estos no necesariamente provocan un comportamiento deseado, y por el contrario pueden hacer que los empleados se comporten de manera contraria al estimulo que se les presenta, ya que puede que los estímulos no este cubriendo sus necesidades o no les sean importantes para ellos.

CARLOS PÈREZ HERNÀNDEZ, EL TRONCO!
“Cuento – tipos de personalidad”
POR CARLOS PÈREZ HERNÀNDEZ.

El cuento se reconoce primariamente por ser un relato de corta extensión, que por lo tanto necesariamente ha de involucrar un número reducido de personajes, y ha de transcurrir en un espacio muy delimitado y en un período de tiempo relativamente breve. De acuerdo a esta definición realizare un cuento con tres historias, cada una corresponderá a la teoría general de los autores que escogí en la tarea anterior. Al término de cada historia comentare los temas sobre el tipo de personalidad que puede favorecer a la integración del grupo, su liderazgo y desintegración.

Érase que se era una vez, en un reino muy lejano vivían tres príncipes, cada uno contaba con su propio castillo y con un destino trazado, cada uno de ellos debía convertirse en caballero, guerrero con habilidades y armas necesarias para proteger a su reino. Sus vidas transcurrían de manera tranquila hasta que cumplieron la edad en la cual tenían que cumplir con su destino, el cual era trazado por tres brujos: Jung, Freud y Skinner. Cada brujo representaba la vida de distinta forma, y el destino que le tocara dependía del brujo que lo diseño.
Al primer príncipe le toco Jung, su destino, o como el lo llama su self, sería forjado a partir de la exploración del “espacio interno”, en un tiempo y espacio determinado, todo en sincronía con lo que debía de pasar. Su mejor arma sería el conocimiento de las representaciones sociales, el simbolismo. En esta exploración el primer príncipe tendría que enfrentarse con el dragón llamado inconsciente colectivo, cuya fuerza son los arquetipos, la cual reside en la experiencia de los seres humanos; un tipo de conocimiento con el que todos nacemos y compartimos. Para lograr su objetivo el príncipe debía hacer una introspección buscar un perfeccionamiento (self), confrontando su persona, esa mascara o escudo, y su sombra, la parte más instintiva del príncipe, con los arquetipos del “inconsciente colectivo”.

Usando los principios de los opuestos, equivalencia y entropía logro trascender convirtiendo su self en ENTP (Extroversión intuitiva con pensamiento), obteniendo así las características necesarias para regir en su reino. No fue la única vez que se enfrento a ese dragón y jamás dejo de crecer interiormente, vivió feliz y triste pero siempre buscando un equilibrio.
A partir de la tipología de personalidad de Jung, considero que la mejor para lograr una integración de un jefe con su grupo de trabajo sería principalmente la extrovertida ya que prefieren el mundo externo de las cosas, las actividades y las personas, utilizaría este mismo para el liderazgo directivo que se basa en decir a los subordinados lo que tienen que hacer y cómo deben de hacerlo. El jefe es el que delimita y establece la tarea, los tiempos, el ritmo. Dirige con firmeza y mantiene una forma de hacer las cosas, y establece lo que tiene que hacer cada trabajador en base a sus capacidades y funciones.
Para el liderazgo participativo podría ser una persona que tuviera un equilibrio entre lo extrovertido y lo introvertido, ya que este estilo analiza con los trabajadores la toma de decisiones, se necesita tener un líder que pueda tener la madurez para aceptar la opinión de los demás.
De acuerdo con Jung una persona que no pudiera mantener un equilibrio entre las fuerzas de los opuestos, lo bueno y lo malo, el arquetipos como jefe y empleado, y perderse en un solo rol podría causar problemas dentro del grupo, perder la confianza y el respeto de los demás, posiblemente los trabajadores no se identificarían con él y esto acarrearía conflictos desde lo laboral a lo personal.

El segundo príncipe recibió la visita del brujo Freud en un sueño, ahí le presento la travesía que debía realizar para poder cumplir con su destino. Caminando a través de imágenes fálicas, la presencia del padre y de la madre, junto con muchas pulsiones de vida y muerte nuestro príncipe debía atravesar cinco reinos, cada uno tenía su propio ecosistema y tocaban una parte determinada del cuerpo del príncipe: El mar de la oralidad, El bosque Anal, la selva Fálica, las dunas de la Latencia y la ciudad Genital.
Al principio la única fuerza del príncipe era el “ello”, una fuerza llena de impulsos, necesidades y deseos básicos, conforme se va enfrentando a las dificultades de los reinos el príncipe iba generando una nueva piel que en parte cubría al ello, el superyó representaba los pensamientos morales y éticos, un concepto de quien pensamos deberíamos ser. Esta piel cubría al ello por dentro y generaba una vista hacia fuera presentando su yo, que reaccionaba con base en la realidad, el superyó y las necesidades del ello.
Para lograr los embates de estas tres entidades el príncipe fue aprendiendo técnicas para defenderse, así la negación, la represión, el aislamiento, el desplazamiento, la agresión, la proyección, la introyección, la identificación, la regresión, la sublimación y con muchas más el príncipe logro sortear los cinco reinos, no sin llevarse heridas de cada uno de los momentos que paso, las cuales dejarán huella en él durante toda su vida.

Para el príncipe su aventura duro más de doce años, y al despertar se dio cuenta de que había cambiado, tenía una personalidad, deseos y frustraciones, pero con suficientes armas para soportar la pérdida o la represión de esos deseos. Así vivió muchos años, fue un rey comprometido con los deseos de los demás, pero siempre tomando en cuenta lo que la realidad le permitía.
En cuanto a la teoría freudiana, la personalidad es algo que esta en constante conocimiento de uno mismo, algunas situaciones pueden despertar elementos inconscientes y atraerlos al presente.
La integración de un jefe con su grupo estaría basado en la conformación de los diferentes “yo”, a través de identificaciones con el jefe y como los objetivos de la empresa ayudan a cubrir las necesidades pulsionales de los miembros del grupo. Posiblemente una persona con tendencias obsesivas podría realizar un buen liderazgo directivo a partir de ser muy organizado y dirigido al logro de objetivos.
Para el participativo tendría que tener caracteristicas que le ayudaran a dejar el control en manos de alguien más, lo cual sería muy difícil si la persona es muy obsesiva con su trabajo, se tendría que mantener un equilibrio entre las necesidades del trabajo y las personales.
Una personalidad que pudiera causar conflictos en un lugar de trabajo, a mi parecer, sería el neurótico, ya que para poder realizar el manejo de personal ese carácter nervioso pudiera causar desconfianza en los subordinados.
Skinner fue el brujo que se encontró con el último de los príncipes. Para Skinner todo podía ser condicionado, de la misma forma en de que las personas operaban, modificaban la realidad, la realidad también podía modificarlos. Entonces llevo al príncipe a otra realidad donde el brujo tenía el control sobre todo lo que pasaba o lo que podía pasar. Donde a través de diferentes estímulos debía obtener comportamientos de un rey.

Así, a través de varios intentos, el comportamiento gracias a los estímulos reforzadores, negativos y positivos, provocaron que el príncipe comenzara a comportarse como un gran líder. El modelado de la conducta del príncipe consistió en extinguir los comportamientos que no sirvieran para el manejo del reino, sustituyéndolos por empatía, apertura, emocionalidad, estabilidad en todos los aspectos y escrupulosidad.
En este caso las habilidades de personalidad estarían determinadas por las necesidades del grupo de trabajo, conociendo estas necesidades, el líder, mediante dinámicas, podría crear un ambiente en el cual se condicionara a los miembros a reaccionar de la manera esperaba para el trabajo. Para los liderazgos participativos y directivos se presentaría estímulos, que cubrieran alguna de las necesidades de los empleados, hasta que se creara el comportamiento esperado. Ya sea para darles confianza a los empleados para dar opiniones (participativos) o para que los empleados sigan las indicaciones conforme a lo que se pretende realizar (directivo).
Los estímulos tendrían que ser bien estudiados y entendidos para que a quienes van dirigidos no confundan el objetivo de los mismos. Algo que podría causar conflicto en una empresa podría ser el uso de castigos, ya que según Skinner estos no necesariamente provocan un comportamiento deseado, y por el contrario pueden hacer que los empleados se comporten de manera contraria al estimulo que se les presenta, ya que puede que los estímulos no este cubriendo sus necesidades o no les sean importantes para ellos.

CARLOS PÈREZ HERNÀNDEZ, EL TRONCO!

3 Comments:
Ese tronco se ha rifado con estos tres cuentos; en realidad se podrían hacer novelas con los mal viajes de estos personajes y otros tanto más que habítan en el cientifico y misterioso mundo de la psicología.
Un abrazo!!
Ese tronco se ha rifado con estos tres cuentos; en realidad se podrían hacer novelas con los mal viajes de estos personajes y otros tanto más que habítan en el cientifico y misterioso mundo de la psicología.
Un abrazo!!
en verdad el tronco se ha jodido su mente creando esta mitologìa monstruosa, y eso està bien; saludos pinche sahagunesco de porquerìa confuso y jodido de amor.
Salud!!!
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