
EL ESPEJO: IMAGEN AL REVÉS
Después de una estadía de nueve meses en el vientre materno, has visto por primera vez la luz. Sientes cómo la sangre y restos de una placenta, que por un tiempo vino a ser como tu cobija, se desprenden de tu cuerpo. Horas más tarde pruebas la teta sabrosa de tu madre, sintiendo el calostro dentro de tu cuerpo, ese líquido caliente que te alimentará por lo menos los próximos tres meses. Has salido en brazos de tu madre a la gran ciudad, tu padre no está ahí.
Tus primeros cuatro años los has pasado entre tus tías, tu abuela y una que otra amiga de la familia, sin faltar, por supuesto, de los cuidados de tu madre. Ella se mata trabajando por ti, tu no lo sabes.
Como desde hace unos meses, esperas pacientemente en la puerta del jardín de niños a tu abuela, tu tía o alguien que vaya por ti.
Sabes que llegarán tarde, lo sabes y no te impacientas.
En el internado, ya desde hace un año, un niño te pregunta sobre el trabajo de tu padre, no contestas. Pero no llorarás en un rincón, sólo esperas el viernes para abrazar a tu madre y salir de esa soledad que se ha venido a hacer tu amiga.
Es cinco de Enero y esperas encontrar algo interesante entre la penumbra que le imprime la noche a tu cuarto. En la mañana has aprendido a deslizarte en tus patines y sabes que es el último año que físicamente serás un niño.
Judith era un bonito nombre, y también una hermosa niña. Aunque no la única en primero de secundaria. Con los profundos ojos verdes de Magdalena llegó tu primer éxtasis y también tu primera embriaguez.
Eres un buen pupilo en la secundaria, pero también chaparrito.
Pero no importa, pues desde tu 1.56 de estatura te parecen más sexy los labios de Andrea y más cálidos sus abrazos.
La melancolía, el dolor, tus primeros momentos de “escritor” y algo parecido al amor son acontecimientos que llegaron con la partida de esa dulce niña, Patricia. La secundaria ha terminado.
Ya en el C.C.H. la nostalgia te invade.
Conoces a Juan, tu mejor amigo. También conoces el sabor de la cerveza. La música, es decir, el ROCK, ha sido tu himno desde los ocho años y Juan ostenta la misma bandera. La ideología del ROCK te ha ayudado a ti y a tu amigo a enfrentar la represión, arbitrariedad y demás mierda producto de la decadente sociedad; pero también los ha alivianado en el desmadre, en las borracheras, en el amor, en el éxtasis, en la soledad...
La escuela viento en popa y te has ganado el privilegio de ser reaccionario y eso te agrada; Juan es un chingón en matemáticas, creo que lo admiras.
Has conocido a Melissa, te has enamorado de esa hermosa rubia de ojos marrón ; te ha cautivado esa mente y alma impetuosa, rebelde, creativa sensible, arrogante, seductora e inteligente. Ella es Melissa. Ha sido un año hermoso y piensas casarte. Deseas conjugar la unión perfecta.
El fracaso intermedio se ha suscitado. Ella ha muerto; se ha confundido su carne y su sangre entre el metal y la gasolina de un automóvil cualquiera, en una carretera cualquiera.
Han pasado cuatro años y tu madre se mata trabajando por ti, ahora ya lo sabes. Estás en la Universidad y tienes algunos problemas allí, nada que no puedas solucionar. Has conocido a Ernesto, tu mejor amigo; también lo es el Chaparro, Daniel.
Contienes en tu cuerpo un hambre voraz por aprender, crear, desmitificar, amar y vivir. Humildemente ser CHINGÓN.
Amas infinitamente a quien te concibió, pero explicar lo que sientes por ella o lo que harías por esa persona sería minimizar lo que sientes por Lourdes, tu madre.
Has conocido a VERÓNICA y ella...ella es TODO.
El espejo tiene aún algo que contar pero cumplirse diez años deben antes de revelar la evolución o retroceso de esa imagen al revés.
AMEN.
TEXTO: J.L.L.L.!!!

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